Personajes

La riqueza de personajes en Sukarra Cómic es un claro reflejo del desorden mental del dibujante, que en lugar de centrarse en un tema concreto, va tocando todos los palos, y tan contento, ignorando el cabreo general por mancillar y ofender a todas las comunidades frikis. Como introducción, comentar que cada personaje vive inmerso en su propio mundo ajeno al hacer y deshacer del resto. Solo ocasionalmente aparece alguna tira donde se entremezclan los caminos de dos o más personajes, rasgando así el continuo espacio-tiempo, la coherencia y el sentido común. En consecuencia, suele acabar mal. Pero eso son, básicamente, excepciones.

Las tiras aparecen semanalmente (domingos noche, si no hay tormenta, pues se me va el internés y ya no puedo atualilzar) y sus protagonistas son escogidos de manera aleatoria y sin nigún tipo de criterio, a imagen y semejanza del autor, que tampoco lo tiene. Para visualizar exclusivamente el devenir de alguno de ellos, se recomienda el uso de etiquetas.


Darth Váter

Darth Vater es a Sukarra Cómic lo que Julio César a Astérix, Lex Luthor a Superman, el profesor Moriarty a Sherlock Holmes, Gargamel a los Pitufos, el Dr. Gang a Inspector Gadget, el Dr. Heinz Doofenshmirtz a Perry el Ornitorrinco, Lord Voldemort a Harry Potter, el Grinch a Papá Noel,... bueno, ya me entendéis. Nuestro villano por excelencia, inconforme, manipulador, extorsionador y crítico de todo en general. Eso sí, cuando no está, se le echa de menos. Tiene el honor, esto, perdón, tenemos el honor de poder disfrutarlo en su magistral Opera Prima, la tira que abre el blog de Sukarra Cómic, y, aparentemente, es de los personajes que más ha evolucionado a lo largo de los años. Si es que hasta lo hemos visto crecer, snif.



Légolas y Gili

Inseparables, a la par que despistados, siempre están dispuestos a librarnos del mal a cambio de unas jarras de cerveza. Bueno, siempre siempre, no, solo si el "librarnos del mal" no incluye hacerse daño ni se haga por la mañana, que lo primero es salir de fiesta, oye. Destacan por su incapacidad de orientación llevada a la máxima expresión -tal es su destreza, que suelen llegar a su destino por haberse perdido en todos los demás sitios- e inhabilidad para conducir -¿o cómo crees que se llama a la acción de ir a lomos de un dragón? Pues eso, conducir-. Su mayor pasión, las orcos, a saber.



Los Eñeautas


Los Eñeautas constituyen el equipo de exploración espacial dentro de la Agencia Espacial Aquella, institución de carácter público y, en consecuencia, derrochadora de los fondos guvernamentales en proyectos mayoritariamente de poca utilidad. Intrépidos, osados y completamente irreflexivos, siguen vivos por divina providencia, pues la seguridad laboral no se estila en la organización. Y eso no es así por dejadez, no, sino para mantener la motivación de sus integrantes como el primer día. Si te duermes, palmas (literalmente). Lo que no haga la Agencia por sus trabajadores...
A diferencia de las demás historias, estas tiras son secuenciales y empezaron aquí.




El Profesor 


El profesor es un hombre dedicado a la ciencia que exprime, presiona y engaña a sus subordinados por un bien mayor. Dirige los proyectos tecnológicos de la Agencia Espacial Aquella y, cuando estos han escaseado, ha barrido, limpiado y fregado la Agencia como el que más. Su objetivo, que su nombre quede escrito en los anales de la historia y, dada su edad, podemos confirmar que es un objetivo a corto plazo. Así que, ¿qué mejor que enviar a los Eñeautas donde nadie haya estado antes? Conseguir que vuelvan ya son pormenores a resolver cuando toque.



Los Insensatos

Los Insensatos son tiras cuyos protagonistas son gente real (se pueden ver, tocar, esas cosas) que, sin ningún tipo de coacción (lo que reduce el número de motivos a uno: insensatez), han decidido salir en el webcómic. Y oye, ¿quién soy yo para privar a nadie de tal deseo autodestructivo? La idea original me vino después que Carlos insistiera insistentemente en salir como personaje del blog, con lo que él mismo abrió este hilo. He de admitir, no obstante, que en ningún caso los protagonistas son culpables de sus chistes. Ese mérito recae exclusivamente sobre mí (me obligan a dejar por escrito que "quedan excluidos de cualquier cargo de amenaza o afección a la salud pública").


/* script for google analytics